Pablo Sol Mora, Memorias de un leedor, El Equilibrista / Universidad Veracruzana, Ciudad de México, 2025, 168 pp.
En Sobre la lectura, Proust escribe a propósito de las lecturas iniciáticas: “lo que sobre todo dejan en nosotros es la imagen de los lugares y los días en que las hicimos”. Alude, en particular, a la infancia: las lecturas furtivas a la luz del insomnio; las incesantes interrupciones de los padres;
Luis Felipe Fabre, Poeta griego arcaico, Sexto Piso, Ciudad de México, 2024, 114 pp.
De nuestros escritores mexicanos actuales queda claro que Luis Felipe Fabre (CDMX, 1974) halla sentido vital en el camino de los versos. En una entrevista habla del hada queer de los poemas, aquel Allen Ginsberg que lo condujo a ese tránsito condenado a lo fragmentario, a la evocación, al antes o al después del deseo porque el durante —cuando de Eros se trata— suele manifestarse en un terreno extraliterario,
Emiliano Monge, Los vivos, Random House, Ciudad de México, 2024, 248 pp.
Uno no puede, como lector, andar por la vida pidiendo que los escritores tengan ningún compromiso ético frente a los temas que tratan. Sería lo ideal, pero dejémonos de ilusiones. No siempre es así. A veces la gente escribe por escribir. O escribe pensando, erróneamente, que está logrando cosas mucho más trascendentes de lo que en realidad consigue.
Hernán Bravo Varela, Ejercicios de respiración seguido de El Estado empresario mexicano, Ediciones Era, Ciudad de México, 2024, 116 pp.
León Plascencia Ñol, Historial clínico, Ediciones Era, Ciudad de México, 2024, 143 pp.
El poema no siempre es un lugar seguro para hipocondríacos, según la distancia que el verso mantenga con la enfermedad. Distingo, de manera tentativa, dos registros: por un lado, aquellos textos que se aproximan al diagnóstico a través del archivo, del discurso científico y de la representación; por otro, los que somatizan la dolencia mediante un lenguaje consciente de su patología.
Álvaro Enrigue, Tu sueño imperios han sido, Anagrama, Barcelona, 2022, 224 pp.
No es exagerado afirmar que la imaginación histórica en México todavía vive bajo la sombra del mito según el cual los grandes eventos que gestaron esta nación se sucedieron en un orden destinado a desembocar en “nuestro” presente. Dependiendo de cómo se valore este, el camino andado es una tragedia, un triunfo o un manojo de contradicciones que asume tal o cual tendencia,
Gemma Pellicer, Mar de fondo, Jekyll & Jill, Zaragoza, 2025, 144 pp.
En el último mes he visitado un par de librerías que disponen de una sección dedicada al trabajo. Entiéndase, a una reflexión teórica acerca de la institución del trabajo. No sé si este aumento del corpus crítico ha venido acompañado del declive de la narrativa empresarial. Por razones políticas —y, sobre todo, estéticas— espero que así sea.
Hannah Stowe, Moverse con el agua, Almayer, Barcelona, 2025, 256 pp.
Los navegantes se mueven con el agua. Los escritores navegan por las corrientes de palabras y hechos que se arremolinan, extienden, ondean y encallan en las orillas. En el caso del ensayo de la bióloga marina Hannah Stowe, de origen galés, se combina esa navegación sobre mares a veces serenos, en ocasiones intempestivos, con la pasión por hallarle un ritmo a la escritura,
Vivian Gornick, La situación y la historia. El arte de la narrativa personal, Sexto Piso, Madrid, 2023, 180 pp.
Las siete páginas finales de La situación y la historia recogen todo lo que Vivian Gornick quiere dejar dicho sobre cómo escribir de uno mismo y, lo que es más difícil, cómo enseñarlo. Tras quince años como profesora en posgrados y másteres de escritura, la autora ha llegado a certezas que son en apariencia contradictorias.
María Negroni, Colección permanente, Random House, Barcelona, 2025, 112 pp.
En su lúcido ensayo El arte de perdurar, Hugo Hiriart emprende, con agradecimiento crítico y diligencia lectora, una comparación entre dos de los pilares de la literatura en nuestro continente: al sur, Jorge Luis Borges; al norte, Alfonso Reyes. Del segundo, se pregunta por qué no ha alcanzado “la gloria literaria” de la que,
Mijaíl Bulgákov, La Isla Púrpura y otras obras, traducción y prólogo de Selma Ancira, Universidad Veracruzana, Xalapa, 2025, 284 pp.
El fantasma de la cancelación llevaba ya un recorrido considerable en Occidente cuando hizo su aparición en Ucrania, concretamente en el escenario de la actual guerra contra Rusia. A finales de marzo de 2022, el Instituto Ucraniano para la Memoria Nacional lanzó la prohibición de celebrar justo la memoria de uno de sus escritores más valorados hasta esos momentos,
Haruki Murakami, La ciudad y sus muros inciertos, Tusquets, Ciudad de México, 2024, 560 pp.
Simon Leys escribió que el trabajo de un crítico es salvar la obra de su autor (Leys lo ejemplificaba con el caso Quijote/Cervantes), yo, agregaría que el crítico literario debe, además, salvar la obra de sus lectores más entusiastas. El caso del escritor japonés, Haruki Murakami (1949-) es uno de ellos. Un caso similar al del filósofo rumano E.
Hiram Ruvalcaba, Los inocentes, Ediciones Era, Ciudad de México, 2025, 156 pp.
Hay un tema que atraviesa gran parte de la obra literaria de Hiram Ruvalcaba: la violencia, entendida en un sentido amplio —de género, sexual, política, familiar y social—, cuyo fatídico desenlace suele ser la muerte. Esto puede apreciarse en títulos como La noche sin nombre (2018), De cerca nadie es normal (2022),